Claves para combatir plagas sin químicos

Más allá de recetas y preparados, aquí te revelamos los pilares sobre los que debes construir tu estrategia de guerra en estos tiempos tan bélicos.

Sea porque quieres proteger al medio ambiente o por evitar toxinas en las cosechas que tú mismo consumirás, te has impuesto la admirable misión de evitar por igual pesticidas y plagas en tu cultivo. Existen varias armas que serán tus aliadas, pero las guerras no las ganan las armas sino las estrategias, y te vamos a ayudar a que desarrolles la tuya mostrándote, de menos a más importante, los principios fundamentales que toda táctica orgánica contra las plagas debería considerar.

Barreras Físicas

Dicen que la mejor defensa es el ataque; en este caso, podemos decir que el primer ataque es fortificar la defensa, impidiendo el paso de los enemigos. No se trata de aislar tu cultivo en una caja de vidrio, pero sí de rodearlo de materiales que dificulten la pasada de las plagas hacia tus plantas.

Desde algo tan básico como una media en la entrada de intracción de tu indoor, hasta algo más producido como rodear el huerto con las mallas especializadas que se venden para agricultura, las barreras físicas para el paso de insectos y otras plagas serán tus grandes aliadas en el control orgánico de plagas, y son especialmente importantes si tu cultivo está rodeado de campos o jardines que ya están infectados.

Repelentes o Barreras Químicas Naturales.

Ajo, cebolla, ají y otros extractos vegetales que tienen olores o sustancias que repelen a las plagas se pueden usar como una barrera en las entradas al espacio de cultivo, así como también en aplicación directa a las plantas que quieres proteger. Ya sea para impedir que se acerquen nuevos enemigos o espantar a los que ya nos están atacando, la aplicación periódica por aspersión de estos extractos diluidos en agua son una gran protección.

Defensas Naturales

Las plantas producen diversas sustancias que son sus defensas naturales contra las plagas, entre ellas las mismas que usamos como repelentes en el consejo anterior. Otras sustancias que producen, las usan las mismas plantas para protegerse o reponerse del daño que le causan las plagas. Todas estas sustancias las producen las plantas en la medida en que estén más sanas y que tengan en el sustrato los elementos orgánicos necesarios para elaborarlas. Por esto es que aplicar abonos y bioestimulantes orgánicos al sustrato es una excelente medida preventiva contra las plagas, en particular si contienen Silicio, que ayuda a fortalecer la barrera protectora en la superficie de sus tejidos.

Exterminación Mecánica

Hay una serie de armas que se pueden usar para exterminar plagas sin envenenar nuestra cosecha o el medio ambiente, ya que matan a los insectos de forma mecánica, no química.

En primer lugar están los jabones orgánicos, que no contaminan ni intoxican a plantas ni a animales, pero al ser aplicados por aspersión sobre las plagas, erosionan sus capas protectoras y hace que se sequen. También sirven para lavar a las plantas de las sustancias pegajosas que producen ciertos insectos y que pueden atraer a ciertos hongos.

De la mism forma actúan algunos agentes minerales naturales como las tierras diatomeas, que tienen micro- puntas filosas en sus partículas microscópicas. Estas puntas también erosionan la capa protectora de los insectos que toca, o sus sistemas digestivos cuando los insectos comen la planta impregnada con la sustancia. Sin embargo, no tiene ningún efecto tóxico sobre animales, humanos o plantas, y por el contrario, son ricos en nutrientes que colaboran con la formación de sus defensas naturales.

También están las trampas y barreras pegajosas, que consisten en una sustancia a la que los insectos se adhieren y no pueden escapar, por lo que mueren. Es buena idea tenerlas siempre, ya que permiten monitorear la presencia del enemigo en nuestro territorio y darse cuenta a tiempo si es que invaden.

Por último, pero no menos importante, está la exterminación manual, es decir, que el jardinero elimine a mano a los insectos o las ramas infectadas en la medida en que las vean. Algunos más audaces incluso usan una aspiradora.

Biodiversidad, Sistema y Constancia

La misión no es imposible, pero la contienda es desigual, sobre todo cuando venimos de la lógica de la agricultura tradicional, donde las armas químicas hacen que el enemigo desaparezca con sólo una aplicación.  Y es aquí justamente donde entra la última y más importante clave para el control orgánico de plagas: hay que cambiar de paradigma.

En agricultura orgánica, las plagas no se eliminan, se CONTROLAN.

Todas las claves que vimos con anterioridad sólo funcionan en conjunto, y están pensadas para  para ayudar al ecosistema a mantener la población de plagas en un nivel que no afecten la producción de tu cultivo, pero no para eliminarlas completamente. Algunos piensan que esto demuestra que el control orgánico de plagas no funciona, pero es que su lógica es completamente distinta.

Se trata de proteger el ecosistema, y este se compone de un equilibrio delicado de organismos vivos, y cada uno de ellos tiene su lugar y su misión dentro del sistema. En la medida en que el ecosistema esté sano, habrá un equilibrio de organismos que impedirá que los enemigos del cultivo se propaguen a nivel de plaga, ya que tendremos también en nuestro cultivo a los depredadores y enfermedades que los controlan.

Si seguimos la lógica de la agricultura tradicional, donde una sola aplicación de un producto acaba con todo insecto, eliminaremos también a estos amigos que son los enemigos de nuestros enemigos, y no estarán para protegernos cuando lleguen nuevos insectos del cultivo vecino.

Por esto es importante evitar el monocultivo, y mezclar las especies y variedades vegetales que se van a cultivar, de forma que se equilibren las acciones de atraer a insectos que ayudan al cultivo y repeler a los que lo perjudican. Como herramienta extra, podemos usar la ubicación en el huerto de las plantas que sabemos que repelen a ciertos insectos, como el ajo y la cebolla, para dirigirlos hacia afuera de nuestra área de cultivo.

Pero la gran clave para que funcione, es que debes ser constante en todos los frentes. Como no eliminas a las plagas, aprovecharán cualquier alto al fuego para proliferar, por lo que tienes que ser metódico y reaplicar cada una de las medidas con la frecuencia necesaria, y no dejar ninguna de lado. Si descuidas una de las defensas, será el punto débil por donde atacará tu enemigo.

Ya les dijimos, terrícolas: esta tecnología del planeta Verdutón es la mano. ¡Los cultivadores intrépidos ya la están probando!

Caos Vitral

Barrera anti plagas de acción mecánica

Aleja a los insectos malignos de tus valiosas plantas
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